Anales de Pediatría Continuada Anales de Pediatría Continuada
An Pediatr Contin. 2011;9:209-23 - Vol. 9 Núm.4

Fórmulas de nutrición enteral en pediatría

Consuelo Pedrón-Giner a, José Manuel Moreno-Villares b, Jaime Dalmau-Serra c, Comité de Nutrición de la Asociación Española de Pediatría b

a Asesora externa. Sección de Gastroenterología y Nutrición. Hospital Infantil Universitario Niño Jesús. Madrid. España. cpedron.hnjs@salud.madrid.org
b Comité de Nutrición de la Asociación Española de Pediatría: Jaime Dalmau Serra (coordinador), Mercedes Gil Campos, Venancio Martínez Suárez, Ana Moráis López, Luis A. Moreno Aznar, José Manuel Moreno Villares, Félix Sánchez-Valverde Visus.
c Comité de Nutrición de la Asociación Española de Pediatría: Jaime Dalmau Serra (coordinador), Mercedes Gil Campos, Venancio Martínez Suárez, Ana Moráis López, Luis A. Moreno Aznar, José Manuel Moreno Villares, Félix Sánchez-Valverde Visus. dalmau_jai@gva.es

Artículo

Puntos clave

  • En el niño enfermo, la malnutrición aumenta la morbimortalidad, alargando la estancia hospitalaria cuando el paciente la requiere, deteriora su calidad de vida e incrementa los costes sanitarios.
  • La nutrición enteral (NE) está indicada en aquellos pacientes con desnutrición o con riesgo de desarrollarla que tienen una función digestiva suficiente.
  • Todas las fórmulas clasificadas como pediátricas son normoproteicas. Sólo en situaciones muy concretas de niños mayores en estados catabólicos estarán indicados los preparados hiperproteicos usados en los adultos.
  • Las fórmulas de NE hipocalóricas están indicadas en pacientes con limitación de la actividad física, ya que las fórmulas isocalóricas favorecerán el desarrollo de obesidad.
  • Las fórmulas hipercalóricas están indicadas en los casos de aumento de las necesidades, bien por aumento del gasto del paciente o por la necesidad de recuperar un estado de desnutrición.
  • Las fórmulas poliméricas están indicadas en pacientes con una función gastrointestinal mínimamente afectada y sin otra enfermedad que hiciera más deseable el empleo de una fórmula específica.

Lectura rápida

  • Los grandes avances médicos y el incremento de la supervivencia de los niños enfermos crónicos que pueden verse en una situación de riesgo nutricional justifican que el pediatra general conozca aquellos productos y técnicas de alimentación que pueden ser de utilidad.
  • Los pediatras debieran monitorizar el riesgo nutricional y detectar la desnutrición lo antes posible, tanto a nivel hospitalario como en atención primaria.
  • Las fórmulas son los productos dietéticos constituidos por una mezcla definida de macro y micronutrientes y los módulos son los preparados formados habitualmente por un solo nutriente.
  • La combinación de varios módulos permite obtener una dieta enteral completa. Los módulos también están indicados para enriquecer la dieta en un determinado nutriente.
  • La nutrición enteral puede usarse también en combinación con la nutrición parenteral cuando la función digestiva no permita la cobertura de todos los requerimientos por vía digestiva.
  • Las fórmulas pueden servir como fuente de alimentación exclusiva (fórmulas completas) o como suplemento de la alimentación ordinaria (fórmulas incompletas).
  • En las fórmulas pediátricas es importante comprobar el aporte proteico administrado, pues existen grandes diferencias entre los distintos productos en cuanto a la cantidad y la calidad de las proteínas.
  • Cuando existe un riesgo nutricional la primera intervención ha de realizarse sobre la dieta del niño, adaptándola a las circunstancias y a sus necesidades, e intentando mejorar la ingesta oral.
  • El aporte de vitaminas y minerales administrados en un determinado volumen distingue las fórmulas pediátricas de los preparados de adultos.
  • Las fórmulas elementales son las que contienen L-aminoácidos de síntesis.
  • Las fórmulas elementales están indicadas en los cuadros digestivos que no responden al uso de fórmulas oligoméricas
  • Los productos financiables serán aquellos inscritos en el Registro General Sanitario de Alimentos como alimentos dietéticos destinados a usos médicos especiales.

Introducción

La nutrición enteral (NE) es la técnica de nutrición artificial que utiliza la vía digestiva y en su concepto más amplio incluye la administración de fórmulas de composición definida tanto por boca como por sonda1-3. La NE está indicada en aquellos pacientes con desnutrición o con riesgo de desarrollarla que tienen una función digestiva suficiente para hacer frente a todas sus necesidades de energía y nutrientes, pero que no son capaces de consumirlas en forma de alimentos naturales por vía oral. Puede usarse también en combinación con la nutrición parenteral cuando la función digestiva no permita la cobertura de todos los requerimientos por vía digestiva.

El objetivo de este artículo es revisar las características de los distintos tipos de productos de los que se dispone en este momento para el tratamiento nutricional enteral de los niños, recordar sus indicaciones y la forma de prescripción dentro del sistema sanitario público español, y hacer especial énfasis en las fórmulas poliméricas completas.

Riesgo nutricional

En países desarrollados, la causa más frecuente de desnutrición es aquella producida en el curso de las enfermedades tanto agudas como crónicas4. Su presencia empeora la evolución de los pacientes aumentando la morbimortalidad, alargando la estancia hospitalaria cuando el paciente la requiere, deteriora su calidad de vida e incrementa los costes sanitarios. La resolución del Consejo de Europa (ResAP 20033,5) hace hincapié en la necesidad de monitorizar el riesgo nutricional y detectar la desnutrición lo antes posible, tanto a nivel hospitalario como en atención primaria, y actuar de acuerdo con ello. En los casos de desnutrición, el primer paso consiste en modificar la dieta habitual del paciente adaptándola a sus circunstancias y necesidades concretas con el fin de mejorar la ingesta oral6. Sólo en los casos en que esta medida haya fracasado, se indicará soporte nutricional7.

Los continuos avances en el conocimiento de las necesidades nutricionales en la salud y la enfermedad, de los mecanismos fisiopatológicos del soporte artificial, y en la mejora de los procesos de producción de nutrientes, entre otros aspectos, han condicionado un gran aumento en el número de fórmulas disponibles para la NE y han favorecido que, en al actualidad, la dietoterapia y el soporte nutricional formen parte del tratamiento médico del paciente y deban integrarse en su seguimiento8.

Concepto de fórmula de nutrición enteral

A principios del siglo XX comienza el uso de nutrientes en la práctica clínica y tanto la finalidad de su empleo como el concepto en el que se sustenta su utilización han ido cambiando hasta nuestros días. En 1985, la Organización Mundial de la Salud (OMS) define los Foods for Special Dietary Uses como «aquellos alimentos especialmente elaborados o formulados para satisfacer los requerimientos específicos derivados de una particular condición física o fisiológica o una determinada enfermedad, que no pueden alcanzarse con los alimentos ordinarios»9. Todos ellos deben administrarse bajo supervisión médica. El término usado posteriormente en los Estados Unidos ha sido el de Medical foods, y en la Comunidad Europea el de Dietary foods for special medical purposes, y en su traducción al castellano Alimentos dietéticos destinados a usos médicos especiales. Todos ellos son superponibles.

En nuestro país, la transposición de la Directiva de la Comunidad Europea de 1999 sobre los Alimentos dietéticos destinados a usos médicos especiales10 y la legislación posterior que regula su prestación por el Sistema Nacional de Salud11, así como la bibliografía científica2,3,12, recogen los términos «fórmula» y «módulo». Las fórmulas son los productos dietéticos constituidos por una mezcla definida de macro y micronutrientes y los módulos son los preparados formados habitualmente por un único nutriente. Estas definiciones se aplican tanto a preparados de uso en NE, como para el tratamiento de errores congénitos del metabolismo. Ciñéndonos exclusivamente al uso enteral, pueden distinguirse:

Fórmulas completas: son aquellas en las que la cantidad y distribución de sus componentes permiten utilizarlas como única fuente nutricional. Podrían administrarse también como sustituto parcial o complemento de la dieta del paciente. Las fórmulas completas pueden estar diseñadas para aplicarse a la población general o bien para adecuarse a las alteraciones metabólicas y los requerimientos de nutrientes de una enfermedad concreta. En este último caso se conocen como fórmulas específicas.

Fórmulas incompletas: son aquellas cuya composición no es adecuada para servir de alimento exclusivo. El término habitualmente usado para denominarlas es el de suplementos y siempre deben usarse además de la alimentación ordinaria.

Módulos: constituidos por nutrientes aislados. La combinación de varios módulos permite obtener una dieta enteral completa. Están indicados para enriquecer la dieta en un determinado nutriente o para la preparación de dietas modulares. Los módulos podrían considerarse también como un tipo de fórmula incompleta.

En la tabla 1 se muestra la clasificación de las fórmulas completas de acuerdo a sus características.

Componentes de las fórmulas completas

Las fórmulas completas están constituidas por una mezcla de macro y micronutrientes en diversas proporciones10-14.

El cuerpo proteico procede, en general, de la leche (caseína, lactoalbúmina) o de la soja, sus hidrolizados o combinaciones de L-aminoácidos de síntesis.

Las fuentes lipídicas utilizadas suelen ser mezclas de aceites vegetales, con distintas cantidades y tipos de triglicéridos de cadena larga (canola, maíz, soja) o de cadena corta (coco), triglicéridos de cadena media (MCT) o mezclas de componentes grasos de origen animal o de algas.

Los hidratos de carbono más utilizados son el almidón de maíz hidrolizado, la dextrinomaltosa y los polímeros de glucosa. En ocasiones se incorpora fructosa y, sobre todo, sacarosa, para aumentar la palatabilidad. El contenido de lactosa es muy bajo -excepto las fórmulas poliméricas para lactantes-, pudiendo considerarse clínicamente libres de lactosa, aunque no exentas de dicho disacárido. No contienen gluten. Los productos con fibra incorporan mezclas en proporciones diversas de fibra soluble e insoluble, aunque no existen recomendaciones claras acerca de la cantidad exacta que deben aportar.

El aporte de vitaminas y minerales distingue las fórmulas pediátricas, en las que las ingestas dietéticas de referencia (dietary reference intakes, DRI) para los mismos se alcanzan en un volumen de 900 a 1.300 ml, de las de adultos que las contienen en 1.000 a 2.000 ml15.

Indicaciones de las fórmulas completas

De acuerdo con la clasificación previamente expuesta (tabla 1), las indicaciones genéricas de las fórmulas completas serían16-18.

— Fórmulas poliméricas: al estar compuestas por proteínas enteras, están indicadas en los pacientes con una función gastrointestinal mínimamente afectada o indemne. Su bajo contenido en lactosa, que las hace clínicamente libres de dicho disacárido, permite su administración en las personas con intolerancia racial o tipo adulto a la lactosa. Están contraindicadas en los pacientes con galactosemia. Los preparados saborizados con adición de sacarosa no deben administrarse en los pacientes intolerantes a la sacarosa-isomaltosa.

— Las fórmulas oligoméricas, además de proteínas hidrolizadas, incorporan en su cuerpo graso cantidades variables de MCT, por lo que se administran en los casos en que la función digestiva está alterada y también cuando existe alergia a proteínas de leche de vaca. En este último caso hay que asegurarse de la idoneidad del hidrolizado, que ha de ser extenso.

— Las fórmulas elementales son las que contienen L-aminoácidos de síntesis. Están indicadas en los cuadros digestivos que no responden al uso de fórmulas oligoméricas. Se conoce desde hace mucho tiempo que la absorción de los dipéptidos es mejor que la de los aminoácidos libres equivalentes19 y que esta capacidad se mantiene en las enfermedades gastrointestinales20. Por dicho motivo, parece razonable pensar que las fórmulas elementales, sin poder alergénico, actuarían en estos casos controlando los síntomas derivados de la sensibilización alimentaria21.

— La clasificación de las fórmulas en normo e hiperproteicas tienen como base los usos y definiciones de los adultos. De hecho, las recomendaciones del contenido proteico de la dieta en los niños oscila entre el 5 y el 6% del valor calórico total (VCT) de la ingesta en los niños alimentados exclusivamente al pecho hasta el 15-16% más tarde22. Como luego veremos, todas las fórmulas clasificadas como pediátricas son normoproteicas. Sólo en situaciones muy concretas de niños mayores en estados catabólicos estarán indicados los preparados hiperproteicos usados en los adultos.

— Las fórmulas de NE hipocalóricas (cuyo contenido es < 0,9 kcal/ml) estarían indicadas en aquellos pacientes en los que existe una disminución de las necesidades energéticas condicionadas, principalmente, por la limitación de la actividad física (pacientes sin deambulación). En ellos, la administración de fórmulas isocalóricas al volumen suficiente para hacer frente a sus necesidades de líquidos, micronutrientes y proteínas condicionaría el desarrollo de obesidad23. No existe en el momento actual ninguna fórmula pediátrica comercializada que responda a este criterio.

— Las fórmulas hipercalóricas estarían indicadas en los casos de aumento de las necesidades, bien por aumento del gasto del paciente o por la necesidad de recuperar un estado de desnutrición24,25, siendo primordial en estos casos asegurar el aporte de líquidos. Estos preparados también se administran en aquellos enfermos que precisan restricción de líquidos.

— Las fórmulas normocalóricas estarían indicadas en la mayoría de los pacientes.

— Las fórmulas especiales, pensadas para hacer frente a los requerimientos de pacientes con determinados tipos de enfermedades (insuficiencia respiratoria, renal, hepática, hiperglucemia/diabetes, inmunodepresión, cáncer) se han desarrollado principalmente para su uso en adultos, y la mayoría de ellas no han demostrado con certeza que su uso sea superior en efectividad a las fórmulas convencionales12,18 aunque no hay estudios bien diseñados. En pediatría sólo existen productos para insuficiencia renal y hepática.

Como existe un gran número de preparados que hace imposible, por su extensión, una revisión pormenorizada de todos los grupos, nos limitaremos a profundizar en las indicaciones de las fórmulas poliméricas completas en pediatría.

Indicaciones de las fórmulas poliméricas completas

Ya se ha expuesto en el apartado anterior, que las fórmulas poliméricas están indicadas en pacientes con una función gastrointestinal mínimamente afectada y sin otra enfermedad que hiciera más deseable el empleo de una fórmula específica. Pueden usarse tanto como aporte exclusivo de nutrientes como para complementar la dieta ordinaria, por boca o por sonda.

La aparición de nuevos productos y la reformulación de los existentes ha ido cambiando las indicaciones en cuanto a los límites según la edad13,14,26.

En este momento podemos distinguir:

— Fórmulas poliméricas para lactantes (< 12 meses u 8 kg): existen actualmente en el mercado (tabla 2) 2 productos «concentrados» (densidad calórica 1 kcal/ml), habida cuenta que las recomendaciones de energía para los preparados destinados a los lactantes y niños de corta edad -hasta los 3 años de edad- es de 60-70 kcal/100 ml27. La formulación ideal debería aportar una relación caseína/seroproteínas en torno a 40/60, como las fórmulas de inicio, y la adición de cierta cantidad de lactosa.

— Fórmulas poliméricas pediátricas para niños de 1 a 10 años (tablas 3 y 4): el desarrollo de este tipo de productos permitió adecuar el aporte de nutrientes en los pacientes de este rango de edad, ya que la administración de los preparados para adultos condicionaba un exceso de proteínas y una disminución de ciertos micronutrientes, especialmente de vitamina D3.

Actualmente existen gran número de preparados que permiten elegir aquel más idóneo en función de la edad28. Es importante comprobar que la cantidad de proteínas administrada sea suficiente, pues existen grandes diferencias entre ellos tanto en la cantidad como en la calidad proteica. En cuanto a la fibra, hay productos con y sin ella. Aunque no se conoce exactamente la cantidad de fibra que deberían incorporar29, en principio, los preparados con fibra serían los de primera elección ya que la alimentación oral completa así debe contenerla, sobre todo en los casos en que la administración de la fórmula se realiza a largo plazo12,18. No se han descrito efectos secundarios con su incorporación, ni con la adición de simbióticos30 y sí una mejoría en el hábito intestinal25. Por último, recordar que los productos saborizados, gracias fundamentalmente a la incorporación de sacarosa, tienen una alta palatabilidad que permite su empleo por vía oral.

— Fórmulas poliméricas de adultos, indicadas en los niños mayores de 10 años: en las tablas 5-7 se recogen los productos actualmente comercializados. Las consideraciones generales son similares a las del apartado anterior.

Indicaciones de la nutrición enteral en pediatría. Financiación por el sistema sanitario público español

El continuo avance de la medicina hace que cada vez exista mayor número de pacientes pediátricos crónicos con muy diversas enfermedades de base, incapaces de hacer frente a sus necesidades de energía y nutrientes mediante el consumo de alimentos naturales. En estas circunstancias es necesario el soporte artificial, siendo la NE la técnica de nutrición artificial de elección cuando la función digestiva está conservada. En la tabla 8 se muestran las indicaciones de NE en pediatría31.

Desde 1995, el Sistema Nacional de Salud (SNS) contempla la NE domiciliaria (NED), como una prestación financiada por fondos públicos. Para llevarla a efecto, se ha desarrollado una normativa revisada profundamente en 200632 y actualizada -en lo que se refiere a precios de referencia- en 2010, siendo los principales requisitos los siguientes:

— La administración de fórmulas habitualmente por sonda y sólo excepcionalmente por vía oral, siendo en estos casos necesaria su justificación.

— La administración de fórmulas completas para cubrir al menos el 50% de las necesidades16; el uso de módulos sólo se aplicará a los pacientes con requerimientos especiales de energía o nutrientes.

— Los productos financiables serán aquellos inscritos en el Registro General Sanitario de Alimentos como alimentos dietéticos destinados a usos médicos especiales e incluidos en la oferta (nomenclátor) de productos dietéticos. En ningún caso se incluirán productos que efectúen publicidad dirigida al público en general.

— La indicación la realizarán los facultativos especialistas adscritos a la unidad de nutrición de los hospitales o por los que determinen los servicios de salud de las comunidades autónomas en sus respectivos ámbitos de gestión y competencias.

— Se contemplan 4 situaciones clínicas y un listado de enfermedades susceptibles de recibir NE financiada. Se muestran en la tabla 9.

La posibilidad de que la indicación inicial de fórmulas de NE financiadas por el SNS se realice desde atención primaria es, a la luz de la legislación, prácticamente nula. Los pediatras sí tendrían un papel primordial en la prescripción de confirmación de los pacientes en NED y en su seguimiento. En algunas comunidades autónomas, el pediatra de atención primaria, con la aprobación del servicio de salud correspondiente, puede prescribir módulos nutricionales y productos dietéticos para lactantes con alergia demostrada a proteínas de leche de vaca.

La administración en los pacientes con dificultades en la alimentación y en la ganancia de peso, en los que no esté presente una enfermedad orgánica, no está financiada ni en la modalidad de prescripción (suplemento) ni en la propia enfermedad. Además, no existe evidencia clara de su efecto, salvo en estudios cuyos resultados no son totalmente concluyentes30 y siempre y cuando no sustituyan a la alimentación oral. Algo similar ocurre en los adultos en los que la eficacia de los suplementos administrados en régimen ambulatorio no está totalmente confirmada33,34 y, sin embargo, los resultados del registro de Nutrición Artificial Domiciliaria y Ambulatoria (NADYA) muestran una prescripción mayoritaria por vía oral que podría considerarse tipo suplemento35-37. Por el contrario, los datos del registro Nutrición Enteral Pediátrica Ambulatoria y Domiciliaria (NEPAD) de la Sociedad Española de Gastroenterología, Hepatología y Nutrición Pediátrica (SEGHNP)38 muestran una prescripción casi exclusiva por sonda de un gran número de enfermedades.

En resumen, existen gran número de fórmulas de NE para su uso en pediatría. Para la elección más acertada debe considerarse tanto la edad como las características clínicas del paciente. Las fórmulas completas poliméricas, compuestas por proteína entera, pueden sustituir a la alimentación ordinaria y están indicadas en los casos en que no exista compromiso funcional digestivo. El SNS financia su prescripción en determinadas situaciones clínicas y enfermedades.

Bibliografía recomenda

Joeckel RJ, Phillips SK. Overview of infant and pediatric formulas. Nutr Clin Pract. 2009;24:356-62.
Artículo que revisa los tipos de fórmulas utilizados en lactantes y niños, así como sus indicaciones.

Moreno Villares JM, Pedrón Giner C. Nutrición artificial en el paciente pediátrico. En: Gil Hernández A, editor. Tratado de Nutrición. 2.ª edición. Tomo IV. Nutrición Clínica. Madrid: Panamericana; 2010. p. 171-200.
Excelente revisión sistemática y planteada desde el punto de vista práctico de las diferentes modalidades y preparados que se pueden utilizar en niños con necesidades nutricionales especiales.

Pedrón Giner C, Benlloch Sánchez C, Blasco Alonso J, García Alcolea B, Gómez Fernández B, Gómez López L, et al. Grupo de estandarización de la SENPE. Documento de consenso SENPE/SEGHNP/ ANECIPN/SECP sobre vías de acceso en nutrición enteral pediátrica. Nutr Hosp. 2011(Suppl 4):1-40. Avalaible in: www.gastroinf.com
Documento de referencia de reciente publicación sobre las posibilidades de nutrición enteral y las indicaciones de los preparados disponibles en el mercado y las vías de administración.

Bibliografía

1. Teitelbaum D, Guenter P, Howell WH, Kochevar ME, Roth J, Seidner DL. Definitions of terms, style and conventions used in ASPEN guidelines and standards. Nutr Clin Pract. 2005;20:281-5.
Medline
2. Martinez Costa C, Sierra C, Pedrón Giner C, Moreno Villa-res JM, Lama R, Codoceo R. Nutrición enteral y parenteral en pediatría. An Esp Pediatr. 2000;52 (Supl 3):1-33.
Medline
3. Lochs H, Allison SP, Meier R, Pirlich M, Kondrup J, Schneider S, et al. Introductory to the ESPEN Guidelines on Enteral Nutrition: Terminology, definitions and general topics. Clin Nutr. 2006;25:180-6.
Medline
4. Moreno JM, Pedrón C. Desnutrición hospitalaria en los niños en España. En: García de Lorenzo A, García Luna PP, Marsé P, Planas M, editores. "El libro blanco de la desnutrición clínica en España". Madrid: Acción Médica;2004:71-6.
5. Consejo de Europa. Resolución ResAP (2003)3, sobre alimentación y atención nutricional en hospitales. Avalaible in: http://www.aesan.msc.es/AESAN/docs/docs/cadena_alimentaria/gestion_de_aspectos_nutricionales/cuaderno_nutricional_hospitales.pdf
6. Oliveros Leal L, Pedrón Giner C. Dietoterapia. Aportes nutricionales en situaciones especiales. En: Argüelles Martín F, García Novo MD, Pavón Belinchón P, Román Riechmann E, Silva García G, Sojo Aguirre A, editores. Tratado de gastroenterología, hepatología y nutrición pediátrica aplicada de la SEGHNP. Madrid: Ergón;2011. p. 677-8
7. Gómez Enterría P, Laborda González L, Martínez Faedo C. Suplementos nutricionales como soporte de la dieta convencional. En: Gil Hernández A, coordinador. Tratado de nutrición. 2.ª edición. Tomo IV;Nutrición clínica. Madrid: Panamericana;2010. p. 281-97.
8. Pedrón Giner C, Martínez Costa C. Indicaciones y técnicas de soporte nutricional. An Esp Pediatr. 2001;55:260-6.
Medline
9. Joint FAO/WHO Food standards programme. Codex Alimentarius Commission. Report of the 14th session of the Codex Committee on foods for special dietary uses. Bonn-Bad Godesberg, FRG, 24 January-1 February 1985.
10. Real Decreto 1091/2000, de 9 de junio, por el que se aprueba la Reglamentación técnico-sanitaria específica de los alimentos dietéticos destinados a usos médicos especiales. Boletín Oficial del Estado, n.º 139 (10-06-2000).
11. Orden SCO/3858/2006, de 5 de diciembre, por la que se regulan determinados aspectos relacionados con la prestación de productos dietéticos del Sistema Nacional de Salud. Boletín Oficial del Estado, n.º 303 (20-12-2006).
12. Olmo García D. Productos dietéticos para usos nutricionales específicos. En: Gil Hernández A, coordinador. Tratado de nutrición. 2.ª edición. Tomo IV. Nutrición clínica. Madrid: Panamericana;2010. p. 253-79.
13. Hernandez-Saez MR, Escalera C, Pedrón C, Tamayo G. Dietas poliméricas en pediatría. An Esp Pediatr. 1997;47:5-11.
Medline
14. Mascarenhas MR, Kerner JA, Stallings VA. Parenteral and enteral nutrition. En: Walker WA, Durie PR, Hamilton JR, Walker-Smith JA, Watkins JB, editores. Pediatric gastrointestinal disease. 3.ª edición. Hamilton: BC Decker;2000. p. 1705-52.
15. Joeckel RJ, Phillips SK. Overview of infant and pediatric formulas. Nutr Clin Pract. 2009;24:356-62.
Medline
16. Planas Vilá M, Wanden-Berghe Lozano C, Cuerda Compés MC y Grupo NADYA-SENPE. Guía de nutrición enteral domiciliaria en el Sistema Nacional de Salud. 2.ª edición. Madrid: Ministerio de Sanidad y Consumo;2008.
17. Agüero Sánchez E. Fórmulas de nutrición enteral. En: Pedrón Giner C, editor. Alimentación y nutrición en pediatría. Aspectos básicos. Madrid: Ediciones UAM;2009. p. 129-47.
18. Braegger C, Decsi T, Amil Dias J, Hartman C, Kolacek S, Koletzko B, et al. Practical approach to paediatric enteral nutrition: A comment by the ESPGHAN Committee on Nutrition. J Pediatr Gastroentrol Nutr. 2010;51:110-22.
19. Adibi SA. Intestinal transport of dipeptides in man: relative importance of hydrolysis and intact absorption. J Clin Invest. 1971;50:2266-75.
Medline
20. Adibi SA, Fogel MR, Agrawal RM. Comparison of free amino acid dipeptide absorption in the jejunum of sprue patients. Gastroenterology. 1974;67:586-91.
Medline
21. Moreno Villares JM, Pedrón Giner C. Nutrición artificial en el paciente pediátrico. En: Gil Hernández A, editor. Tratado de Nutrición. 2.ª edición. Tomo IV. Nutrición Clínica. Madrid: Panamericana;2010. p. 171-200.
22. Alcón Sáez JJ, Mataix Gil J, Elía Martínez MA, Dalmau Serra J. Nutrición enteral en pediatría. Indicaciones para su uso y revisión de las fórmulas existentes en España. Acta Pediatr Esp. 2004;62:413-9.
23. Gottrand F, Sullivan PB. Gastrostomy tube feeding: when to start, what to feed and how to stop. Eur J Clin Nutr. 2010;64:S17-21.
Medline
24. den Broeder E, Lippens RJ, van ´t Hof MA, Tolboom JJM, Sengers RCA, van den Berg AMK, et al. Nasogastric tube fee-ding in children with cancer: the effect of two different formulas on weight, body composition and serum protein concentrations. JPEN J Parenteral Enteral Nutr. 2000;24: 351-60.
25. Van Aerde J, Alarcon P, Lam W, Mulvaney A, Aubry S, Butzner J, et al. Tolerance and safety of energy-dense enteral formulae for young children. Int Pediatr. 2003;18:95-9.
26. Axelrod D, Kazmerski K, Iyer K. Pediatric enteral nutrition. JPEN J Parenteral Enteral Nutr. 2006;30:S21-6.
27. Real Decreto 867/2008, de 23 de mayo, por el que se aprueba la reglamentación técnico-sanitaria específica de los preparados para lactantes y de los preparados de continuación. Boletín Oficial del Estado, n.º 131 (30-05-2008).
28. Evans S, Daly A, Davies P, MacDonald A. The nutritional intake supplied by enteral formulae used in ilder children (aged 7-12 years) on home tube feeds. J Hum Nutr Diet. 2009;22:394-9.
Medline
29. Evans S, Daly A, Davies P, MacDonald A. Fibre content of enteral feeds for the older child. J Hum Nutr Diet. 2009;22:414-21.
Medline
30. Fisberg M, Maulén-Radován IE, Tormo R, Tabernero Carrascosa M, Pedrón Giner C, Argüelles Martín F, et al. Effect of oral nutritional supplementation with or without synbiotics on sickness and catch-up growth in preschool children. Int Pediatr. 2002;17:216-22.
31. Pedrón Giner C, Benlloch Sánchez C, Blasco Alonso J, García Alcolea B, Gómez Fernández B, Gómez López L, et al. Grupo de estandarización de la SENPE. Documento de consenso SENPE/SEGHNP/ANECIPN/SECP sobre vías de acceso en nutrición enteral pediátrica. Nutr Hosp. 2011(Suppl 4):1-40. Avalaible in: www.gastroinf.com
32. Real Decreto 1030/2006, de 15 de septiembre, por el que se establece la cartera de servicios comunes del Sistema Nacional de Salud y el procedimiento para su actualización. Boletín Oficial del Estado, n.º 202 (16-09-2006).
33. National Institute for Clinical Excellence (NICE) Nutrition Support in adults: oral nutrition support, enteral tube feeding and parenteral nutrition (Clinical Guideline 32). London: National Institute for Health and Clinical Excellence (NICE);2006.
34. Stratton RJ. Should food or supplements be used in the community for the treatment of disease-related malnutrition? Proc Nutr Soc. 2005;64:325-33.
35. Castaño Escudero A, Pérez Gabarda ME. Evolución de la nutrición enteral domiciliaria en Madrid 2002-2007. Nutr Hosp. 2009;24:218-25.
Medline
36. Cuerda C, Planas M, Gómez Candela C, Luengo LM and the NADYA-SENPE group. Trends in home enteral nutrition in Spain;analysis of the NADYA registry 1992-2007. Nutr Hosp. 2009;24:347-53.
Medline
37. Pedrón-Giner C, Puiggrós C, Calañas A, Cuerda C, García-Luna PP, Irles JA y grupo NADYA-SENPE. Registro del Grupo NADYA-SENPE de Nutrición Enteral Domiciliaria en España en el año 2008. Nutr Hosp. 2010;25:725-9.
Medline
38. Gómez-López L, Martínez-Costa C, Pedrón-Giner C, Calderón-Garrido C, Navas López VM, Martínez Zazo A, et al. Current status of pediatric home enteral nutrition in Spain: The importance of the NEPAD register. Nutr Hosp. 2010;25:810-13.
Medline
Política de cookies
x
Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y mostrarle publicidad relacionada con sus preferencias mediante el análisis de sus hábitos de navegación. Si continua navegando, consideramos que acepta su uso. Puede cambiar la configuración u obtener más información aquí.