Anales de Pediatría Continuada Anales de Pediatría Continuada
An Pediatr Contin. 2014;12:191-7 - Vol. 12 Núm.04

Pruebas neuropsicológicas en pediatría

Berta Zamora Crespo a, Cristina García-Navarro b

a Sección de Neuropsicología, Servicio de Pediatría, Hospital Universitario 12 de Octubre. Madrid. España. zamoracrespo@gmail.com
b Servicio de Inmunodeficiencias e Infecciosas pediátricas, Hospital Universitario 12 de Octubre. Madrid. España. cristinagcn@gmail.com

Artículo

Puntos clave

El modelo neuropsicológico del cerebro adulto no es extrapolable al cerebro infantil por estar en vías de desarrollo y presentar características diferenciales, como es una mayor plasticidad cerebral.

La neuropsicología infantil presenta una doble trayectoria orientándose tanto al estudio de los procesos neurales que subyacen a la conducta infantil (investigación) como al estudio funcional del daño cerebral (clínica).

Para toda evaluación neuropsicológica en niños se debe respetar la maduración cerebral de cada niño, evitando patologizar situaciones dadas por un desarrollo madurativo tardío.

La evaluación neuropsicológica en niños (ENN) se considera una prueba complementaria al diagnóstico médico, midiendo la funcionalidad del paciente en relación con la afección orgánica.

La elección de la batería neuropsicológica apropiada se realiza atendiendo a la edad, el grado de afectación del paciente y la finalidad del estudio.


Introducción

La neuropsicología infantil (NPSI) se define como una neurociencia conductual que estudia las relaciones entre la conducta del cerebro y desarrollo, con el objetivo de aplicar los conocimientos científicos de dichas relaciones, para evaluar y compensar las consecuencias derivadas de lesiones cerebrales producidas en la infancia1-3.

La NPSI aúna los intereses de la psicología y la neurología al estudiar la conducta en términos de funciones cognitivas como traducción de los procesos cerebrales.

¿Cuándo se debe evaluar?

La evaluación neuropsicológica en niños (ENN) puede llevarse a cabo por diferentes tipos de demanda4, entre ellas:

- Identificar y cuantificar déficits cognitivos y conductuales derivados de lesiones cerebrales de distinta etiología: oncológica, infecciosa, metabólica, genética, sindromológica y/o puramente neurológica.

- Obtener información que permita hacer un diagnóstico diferencial.

- Monitorizar la evolución del caso y la eficacia y/o toxicidad de los tratamientos.

- Investigación.

¿Qué se evalúa?

Toda ENN pretende obtener un perfil de capacidades donde aparecerán puntos débiles y fuertes, siendo esperable que sea compatible con la alteración neurológica detectada. Se realiza de manera individual a través de 3 vías: anamnesis, observación y conjunto de pruebas psicométricas5,6. En este punto es importante destacar que la ENN se enfrenta a posibles alteraciones en sistemas funcionales del cerebro cuando aún están en desarrollo. Las áreas que se incluyen habitualmente en la exploración neurocognitiva son: rendimiento intelectual general; lateralidad y lenguaje; memoria y aprendizaje; funcionamiento ejecutivo (FFEE) y atención; habilidades perceptivas y gnosias; habilidades motoras y praxias y personalidad y emociones3-4. Desarrollamos las más importantes:

1. Desarrollo evolutivo global: nos permite obtener información del estado actual del niño. Normalmente, se expresa en cociente de desarrollo (CD, hasta los 6 años) y cociente intelectual (CI).

2. Inteligencia cristalizada: se relaciona con la adquisición de aprendizajes formales e información de origen cultural.

3. Inteligencia fluida: vinculada con la habilidad para resolver problemas nuevos, relativamente libre de la cultura. Alcanza su máximo en la adolescencia, antes que la cristalizada y tiende a disminuir en paralelo al envejecimiento y deterioro neuronal.

4. Motricidad: incluye movimientos alternantes, velocidad motriz y praxias del desarrollo.

5. Percepción: reconocimiento, identificación o discriminación en cualquier modalidad sensorial (fig. 1).

Figura 1. Descripción de las vías de la percepción visual.

Figura 1. Descripción de las vías de la percepción visual.

6. Funciones somatosensoriales: cambios pronunciados en los umbrales somatosensitivos.

7. Lenguaje: capacidades receptiva y expresiva del lenguaje oral, y capacidades académicas de la lectoescritura y aritmética7.

8. Memoria: la figura 2 ofrece una perspectiva general de los diferentes tipos de memoria y su relación con las distintas localizaciones cerebrales.

Figura 2. Clasificación de los diferentes tipos de memoria.

Figura 2. Clasificación de los diferentes tipos de memoria.

9. FFEE: serie de capacidades que regulan nuestra conducta y que son las responsables de adquirir conocimientos nuevos. Dentro de ellas se engloban capacidades como planificación, organización, regulación de la conducta e impulsividad, iniciativa y flexibilidad cognitiva.

10. Lateralidad: medida indirecta de la dominancia para el lenguaje y la motricidad, pudiendo observarse diferencias en el rendimiento cognitivo en función de esta (tabla 1).

Tabla 1. Alteraciones neurocognitivas asociadas a trastornos del neurodesarrollo

¿Cuáles son las pruebas más utilizadas en pediatría?

La elección de las pruebas que se deben utilizar varía en función de los objetivos del estudio. Repasamos las pruebas de ENN más referenciadas a nivel nacional e internacional.

Funciones cognitivas generales

Escala Bayley de desarrollo Infantil8

Aplicable de 0 a 2 años y medio. Existen versiones revisadas pero no disponen de baremación española. Consta de 3 subescalas: la escala mental aprecia aspectos relacionados con el desarrollo cognitivo y la capacidad de comunicación; la escala de psicomotricidad evalúa el grado de coordinación corporal, así como las habilidades motrices finas, y el registro del comportamiento permite analizar la naturaleza de las orientaciones sociales y objetivas hacia el entorno, basándose en la observación y el juicio cualitativo del examinador.

Escalas de desarrollo Merrill-Palmer revisadas9

Se trata de una versión revisada de las escalas de desarrollo Merrill-Palmer. Destinada a la evaluación global del desarrollo infantil, explora específicamente las 5 áreas principales del mismo: desarrollo cognitivo, motor y socioemocional, lenguaje y comunicación y conducta adaptativa, en niños de 0 meses a 6 años y medio.

Escalas de inteligencia de Weschsler

En función de la edad, WIPPSI-III10 (2 años y 6 meses-7 años y 3 meses) o WISC-IV11 (6 años-16 años y 11 meses). Ambas escalas ofrecen un CI verbal, CI manipulativo y un CI total. La escala WISC-IV además consta de índices de comprensión verbal, razonamiento perceptivo, memoria de trabajo y velocidad de procesamiento.

Estas no pueden considerarse baterías neuropsicológicas por no aportar evaluación directa de capacidades específicas motoras ni sensoriales, ya que solo evalúan parcialmente las capacidades lingüísticas y no evalúa la memoria con la profundidad necesaria4.

K-ABC, batería de evaluación de Kaufman para niños12

Se aplica a niños de 2 años y medio hasta 12 años y 6 meses. Uniendo las aportaciones de la neurología y psicología consideran la inteligencia como habilidad para resolver problemas mediante procesos de carácter simultáneo y secuencial, a partir de las cuales se obtiene el procesamiento mental compuesto.

K-BIT, test breve de inteligencia de Kaufman13

Aplicable a partir de los 4 años en adelante. Parte de la misma base teórica que la K-ABC. Es un test de rápida aplicación y fácil corrección. Evalúa funciones cognitivas a través de escalas de inteligencia cristalizada e inteligencia fluida, que permiten obtener una medida compuesta de CI.

MSCA, escalas McCarthy de aptitudes y psicomotricidad para niños14

Aplicable de 2 años y medio a 8 años y 6 meses. Permite evaluar aspectos cognitivos y psicomotores del desarrollo del niño. Consta de 5 escalas (verbal, perceptivo-manipulativa, cuantitativa, memoria y motricidad), además de un índice general cognitivo.

TONI-2, test de inteligencia no verbal15

Aplicable desde los 2 años hasta los 86. Es una prueba de inteligencia libre de la influencia del lenguaje y de la habilidad motriz.

Matrices progresivas de RAVEN16

Libre de efectos verbales y diseñada para valorar la capacidad de razonamiento y el factor G o factor de inteligencia general.

Baterías neuropsicológicas

Algunas de las baterías de ENN son versiones desarrolladas a partir de las ya existentes para población adulta, si bien cada vez es más frecuente encontrar baterías generales desarrolladas específicamente para población infantil, así como documentos que tratan de aunar las diferentes herramientas disponibles en la actualidad17-19 (tabla 2).

Tabla 2. Baterías neuropsicológicas más referenciadas en la actualidad

Batería de tests neuropsicológicos Halstead-Reitan20

Fue la primera escala de evaluación neuropsicológica global; actualmente, se ha ido quedando en desuso. Se divide en 3 escalas aplicables en función de la edad: 1) Halstead-Reitan, a partir de 15 años; 2) Halstead-Reitan para niños de 9 a 14 años, y 3) Reitan-Indiana, versión infantil para niños entre 5 y 8 años.

Batería Luria-Nebraska infantil20

Consta de 11 escalas repartidas en 149 ítems que siguen la misma base teórica y una organización similar a la batería de Luria-Christensen. Sus escalas van orientadas a la medición de dominios de habilidades englobadas en un área más que a la medición de capacidades específicas.

Batería Luria-Inicial, Luria-Inicial21

Se crea a partir de la experiencia con los instrumentos que desarrolló Luria para la evaluación y el diagnóstico neuropsicológicos, proporcionando información sobre el desarrollo de dominios cognitivos de nivel superior.

Batería Luria de diagnóstico neuropsicológico infantil, Luria-DNI22

Da continuidad a la batería Luria-Inicial. Se organiza en 9 escalas compuestas por 195 ítems en total y proporciona un perfil neuropsicológico en el que se compara el rendimiento del niño con el de otros sujetos de su misma edad que han alcanzado un desarrollo normal en las áreas exploradas.

Batería de diagnóstico neuropsicológico de adultos, Luria-DNA23

Continuación de Luria-DNI. Examina los procesos corticales superiores basándose en principios teóricos del funcionamiento neuropsicológico y considerando la interpretación de las pruebas como una conclusión lógica de la teoría.

Cuestionario de madurez neuropsicológica infantil, CUMANIN24

Evalúa el desarrollo madurativo de diversas áreas que son esenciales en esta etapa, coincidiendo con el inicio de la escolaridad.

Cuestionario de madurez neuropsicológica escolar, CUMANES25

Continuación de CUMANIN, proporciona una evaluación global del desarrollo neuropsicológico en población clínica o en riesgo (índice de desarrollo neuropsicológico [IDN]) y un perfil con los puntos fuertes y débiles en su desarrollo.

Neuropsychological Assessment, NEPSY-II26

Proporciona información cuantitativa y cualitativa de los patrones de ejecución neuropsicológica a partir del análisis de 6 dominios cognitivos en 32 pruebas. Permite 3 tipos de aplicación: general, diagnóstica y exhaustiva.

Evaluación neuropsicológica infantil27

Se crea con el objetivo de evaluar las características de los niños y adolescentes en edad escolar. Comprende 13 subpruebas que evalúan diversas funciones cognitivas junto con la lateralidad manual y la presencia de signos neurológicos blandos.

Evaluación neuropsicológica del funcionamiento ejecutivo en niños, ENFEN28

Evalúa el desarrollo madurativo global de los niños incidiendo especialmente en la evaluación de las funciones frontales.

En los protocolos de evaluación, es frecuente encontrar pruebas independientes diseñadas para valorar los efectos del daño cerebral y que se usan en combinación o junto a otras baterías. Algunas de las más representativas y que se encuentran con frecuencia en la ENN son: figura compleja de Rey-Osterrieth (visuoconstrucción y memoria espacial); Stroop, Trial Making Test (TMT)-A (velocidad de procesamiento, procesos atencionales); fluidez verbal, tareas de las torres, TMT-B (FFEE); dibujo de un reloj (heminegligencia), test de retención de Benton (memoria visual).

¿Cómo interpretar los resultados?

Tras la ENN, obtenemos resultados cuantitativos y cualitativos (conducta del paciente) que nos informan sobre el rendimiento del paciente. Las baterías suelen proporcionar un índice general compuesto a partir de la ejecución en todas las pruebas, además de la puntuación para cada una de las subpruebas.

Es importante revisar la validez ecológica de las pruebas o el grado en el que los resultados se generalizan a la vida real.

Conclusiones

La evaluación de los trastornos neurocognitivos en edad pediátrica tiene gran importancia en lo que respecta a un diagnóstico precoz. No existe un perfil único y no todas las enfermedades cursan con las mismas alteraciones. Por ello, esperando el desarrollo madurativo cerebral de cada paciente, se debe hacer una valoración de todas las áreas funcionales con el fin de detectar tempranamente cualquier secuela cognitiva que pueda repercutir en sus aprendizajes y autonomía personal.

Conflicto de intereses

Los autores declaran no tener ningún conflicto de intereses.


Bibliografía recomendada

Portellano JA. Neuropsicología infantil. Madrid: Editorial Síntesis; 2008.

Expone sus bases conceptuales, además de presentar trastornos neuropsicológicos, como las dificultades de aprendizaje, epilepsia o bajo peso al nacer, estudiando los procesos mentales de cada niño como resultado del funcionamiento del sistema nervioso.

García Nonell K, Rigau E. Valoración neurpsicológica en los trastornos del neurodesarrollo. En: Artigas J, Narbona J, editores. Trastornos del neurodesarrollo. Barcelona: Viguera-SENEP; 2011. p. 47-74.

Este libro facilita la comprensión de los trastornos del neurodesarrollo más destacados en la actualidad, incorporando los conocimientos desde la neurociencia, la genética de la conducta y la psicología cognitiva. Cuenta con un capítulo de evaluación neurocognitiva infantil.

Portellano Pérez JA, Martínez Arias R, Zumárraga L. ENFEN: evaluación neuropsicológica de las funciones ejecutivas en niños. Madrid: Editorial TEA; 2009.

Expone la importancia de contar con pruebas donde las normas y los índices de confiabilidad y validez se han estudiado en la población de interés, así como las funciones cognitivas que engloban el cerebro de un niño y la forma de evaluarlas.

Álvarez Arenal T, Conde-Guzón PA. Formación de subtipos de niños con problemas escolares de aprendizaje a partir de la evaluación neuropsicológica, capacidades cognitivas y comportamiento. Clínica y Salud. 2009;20:19-41.

Desde la perspectiva neuropsicológica, cognitiva y comportamental, analizan el rendimiento de niños con problemas de aprendizaje. Presenta las pretensiones de la neuropsicología en relación con los trastornos evolutivos de aprendizaje, sus ventajas y requisitos.

Bibliografía

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10. Wechsler D. WPPSI III, escala de inteligencia Wechsler para preescolar y primaria-III. Madrid: TEA Ediciones;2009.
11. Wechsler D. WISC-IV, escala de inteligencia Wechsler para niños. Madrid: TEA Ediciones;2005.
12. Kaufman AS, Kaufman NL. K-ABC, batería de evaluación Kaufman para niños. Madrid: TEA Ediciones;2005.
13. Kaufman AS, Kaufman NL. K-BIT, test breve de inteligencia de Kaufman. Madrid: TEA Ediciones;2005.
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24. Portellano JA, Mateos R, Martínez Arias R. Cuestionario de madurez neuropsicológica infantil. (CUMANIN). Madrid: TEA ediciones;2000.
25. Portellano JA, Mateos R, Martínez Arias R. Cuestionario de madurez neuropsicológica escolar (CUMANES). Madrid: TEA Ediciones;2012.
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Medline
28. Portellano Pérez JA, Martínez Arias R, Zumárraga L. ENFEN: evaluación neuropsicológica de las funciones ejecutivas en niños. Madrid: Editorial TEA;2009.